Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

25 Enero, 2015 – Espiritualidad digital

Abrigos con patas

abrigos   Todo parece indicar que aquellos primeros discípulos, una vez abandonadas sus familias y trabajos para seguir al Señor, creyeron haber cerrado definitivamente la puerta de su vida anterior. Sobre Simón y Andrés dice san Marcos: Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Éste es el momento en que los necios apresuran el homenaje: «¡Mirad! ¡Lo ha dejado todo! ¡Qué generosidad!» El propio Simón parece haberse homenajeado a sí mismo poco después: Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido (Mc 10, 28). ¡Infeliz! Tras negar por tres veces a Jesús, y tras conocer la noticia de su resurrección, aún le tendremos que escuchar: Voy a pescar (Jn 21, 3).

   Y es que las cosas no son tan fáciles. Dejarlo todo por Cristo no consiste en acometer una heroicidad de diez minutos y contar con que la vida será distinta en adelante. Esto no es como quitarse el abrigo y seguir caminando. Hay abrigos con patas, que te persiguen mientras vives… Un buen día lo dejas todo por Cristo. Y luego, al día siguiente, y al otro, te vas quitando todo de encima una vez más. Y así hasta que alcanzas la meta. Convertirse es fácil. Lo maravilloso es perseverar.

(TOB03)