Evangelio 2018

23 enero, 2015 – Espiritualidad digital

Una leva en un Via Crucis

via crucis   Es toda una leva. Juan, Andrés, Simón, Santiago, Mateo… A lo largo de estas dos primeras semanas del Tiempo Ordinario, Jesús no ha hecho sino llamar a los hombres, uno a uno. Está reclutando un ejército con el que rescatar las almas.

   Conforme avanza, sin detenerse, los va llamando. Y ellos se unen. Por los caminos de Galilea, comienza la gran rebelión que derrotará al Diablo, y devolverá a su Dueño los corazones de los hombres.

   Mientras subía a la montaña, fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él. Las palabras de san Marcos apuntan lejos. Comienzan en un monte de Galilea y continúan su recorrido hasta clavarse en el Calvario. Estamos en pleno Via Crucis. Jesús, cargado con la Cruz, sube la Montaña, y llama a los que Él quiere… Te llama a ti; me llama a mí. Pero –míralo– ahora va solo. Él clava los ojos en los hombres, que contemplan a los lados del camino, y nadie se une a su ejército. Finalmente, y como a la fuerza, aparece el Cireneo. Es un ejército de dos.

   Me pregunto a qué esperamos. O si preferiremos quedarnos mirando («contemplamos la Pasión», decimos). No basta contemplar.

(TOI02V)