Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

17 Enero, 2015 – Espiritualidad digital

Cuando menos te lo esperas

vocación   Uno de los detalles más llamativos de la vocación de Mateo es lo que estaba haciendo cuando lo llamó Jesús. Porque lo habitual es pensar que uno se convierte al hacer una buena confesión después de treinta años, o al asistir al funeral de la abuela tras diez años sin pisar la iglesia, o al mirar hacia el Cielo en un momento de dificultad. Pero, a Mateo, la voz de Cristo le sorprendió cuando estaba pecando (sentado al mostrador de los impuestos, es decir, robando). Lo mismo le sucedió a Pablo, a quien se le presentó Jesús mientras perseguía a los cristianos.

   ¡Qué grande es la misericordia de Dios! Cuando uno piensa que lo mejor que puede hacer, mientras peca, es volverse de espaldas para que Dios no lo vea; cuando uno cree que, si Dios le descubriese en ese momento, se enfadaría con él; cuando uno intuye que debería esconderse de Dios, como hizo Adán… Es, precisamente, en ese momento cuando Dios te llama y te sonríe.

   Y –paradoja– es, precisamente, en ese momento, mientras están pecando y escuchan la voz de Dios, cuando muchos se convierten. Otros, que llevan rezando toda la vida, no se han convertido aún.

(TOI01S)