Evangelio 2018

8 enero, 2015 – Espiritualidad digital

Tres kilos de Pan

tres kilos de pan   Un niño recién nacido, en buenas condiciones de salud, pesa alrededor de tres kilos. Siendo, además de perfecto Dios, perfecto hombre, podríamos suponer que es, gramo más, gramo menos, el peso del Niño Jesús.

   Tres kilos de Pan. Y miles de millones de personas hambrientas, que se arraciman en la Tierra y en la Historia, anhelando una miga de Dios. ¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?

   Ni con doscientos millones de denarios bastaría.

   Pero esos tres kilos de Pan, que durante nueve meses se han cocido en el virginal horno de las entrañas de una joven Inmaculada, se ofrece al mundo como único alimento capaz de saciar el hambre de los hijos de Adán.

   Aún pasarán más de treinta años, y quizá los tres kilos fueran setenta… Una minucia. Pero ese pan, partido en la muerte del Calvario y entregado en manos de los sacerdotes, se multiplicará y cubrirá los siglos. Ese mismo Pan lo puedes devorar hoy, si te acercas al altar de Dios tras purificar tus culpas en la Penitencia.

   Niño Dios: hoy te alimentas en el pecho de una Virgen. Mañana serás Tú el alimento que colme todas nuestras ansias.

(0801)