“Evangelio

28 Diciembre, 2014 – Espiritualidad digital

Custodios de la ternura de Dios

niño   El ser humano es frágil y quebradizo. En la misa del Gallo, habló el Papa de la necesidad que el mundo tiene de ternura. Pero la «ternura» puede entenderse de dos formas: por un lado, es el trato dulce, afectivo y delicado con que obsequiamos a los seres queridos. Por otro, es la expresión de la fragilidad humana, especialmente la del niño. El niño es tierno, se rompe fácilmente si no se lo trata con cuidado. Para crecer sano, requiere seguridades y calor. Cuando no los tiene, el pequeño se rompe por dentro y se convierte en «perro callejero», que vivirá en permanente estado de defensa respecto a su entorno.

   Los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor. Jesús niño es tierno, y sus padres lo saben. Por eso forman, en torno a Él, una familia tejida de afectos santos y recios, firmemente arraigados en Dios. Por eso lo presentan al Altísimo, apuntalando esos vínculos amorosos con la bendición del Amor más grande. Y así el tierno Dios hecho hombre creció protegido en un hogar santo.

   Papás, mamás… Recordad que vuestro amor no es vuestro. Sois el hogar de vuestros hijos. Ellos os necesitan. Rezad mucho.

(SDAFAMB)