Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

25 Diciembre, 2014 – Espiritualidad digital

Se me antoja difícil

navidad     Se me antoja difícil –¡imposible!– una Navidad sin Misa, sin Belén, sin contemplación. Es fiesta de Amor la que celebramos, y todo amor se recrea en la mirada sosegada y dulce. En la misa del Gallo, como si fuera por vez primera, hemos visto a Dios diminuto y rendido en las manos del sacerdote. Se nos saltaban las lágrimas al comulgar, mientras escuchábamos al coro y tratábamos de asimilar que nuestro Creador, hecho niño, se había recostado en nuestra lengua como en una cunita, esperando ser mecido y acunado.

   Hemos contemplado su gloria… Se me antoja difícil –¡imposible!– una Navidad sin villancicos. Fruto de esa mirada, los labios romper a cantar. Y cantan canciones de niño, porque a un Niño le cantan. Los villancicos se atreven con los calzones de san José, con unas campanas que jamás hubo en Belén, y con una Virgen que tiende pañales mientras los peces beben… Niñerías. Pero así cantamos a un Niño.

   Se me antoja difícil –¡imposible!– una Navidad que no se viva en gracia de Dios. Porque el alma en pecado tiene cerradas puertas y ventanas, y entonces el Niño, con su Navidad, se queda fuera y no entra. Te has confesado, ¿verdad?

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