Evangelio 2018

8 diciembre, 2014 – Espiritualidad digital

¡Salve, la más hermosa!

llena de gracia   Nunca había visto el ángel nada igual. Ni en los cielos, ni en la tierra. De inmediato se dio cuenta de que estaba ante la obra maestra de Dios.

   Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

   Los grandes pintores han mostrado al arcángel postrado ante la belleza y majestad de la Inmaculada. No les falta razón. Además de pintores, son teólogos. Nosotros la llamamos «Reina de los ángeles» para expresar la misma realidad: que ninguna criatura, ni todos los coros angélicos juntos, han reunido más gracia de Dios que la contenida en el alma de María. Por eso Gabriel se postra ante la mujer llamada a ser Madre de Dios.

   Tota pulchra est Maria. Si en Oriente se la invocó, desde antiguo, como la pan–agios, la «toda santa», en Occidente arraigó la advocación de la Purísima. Es lo mismo que decir «limpísima», pero también se traduce «guapísima», la más hermosa. Le sienta bien a nuestra Madre. Y nos llena de orgullo a nosotros, sus hijos, el contar con la Madre más guapa, más santa y más joven.

   Verdaderamente, todos los hijos de la Virgen estamos de fiesta en este día. Alegrémonos y celebremos. ¡Viva la Madre de Dios!

(0812)