Liber Gomorrhianus

7 Diciembre, 2014 – Espiritualidad digital

Los dos barbados, frente a frente

barbados   Cierto: los dos son barbados. Pero, aparte de esta similitud, en lo demás son personajes antitéticos, símbolos de dos navidades distintas.

   La barba del infame gordo con aspecto de botella de Coca-Cola es blanca, tupida y lustrosa, ideal guarida tanto de fideos como de chinches. La barba del Bautista es oscura y recia; cada pelo se delata a sí mismo.

   El de la barba blanca es obeso, y aún así presume de entrar en las casas por las chimeneas. El nuncio del Cordero es delgado y austero, sobrio como su embajada. Vivía en el desierto (…) se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.

   El gordo, que grita «¡Jo, jo, jo!», invita a los hombres a comprar, gastar, comer y beber. El hijo de Zacarías invita a los hombres a esperar con sobriedad al que viene: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.

   Mira: las dos navidades no son compatibles. O haces caso al Bautista y esperas al Señor en oración, silencio y austeridad, o sigues al gordo de las barbas y esperas la navidad en unos grandes almacenes, soltando dinero y embriagándote en comidas de empresa. Pero tienes que elegir; no puedes celebrar, a un tiempo las dos navidades.

(TAB02)