“Evangelio

5 Diciembre, 2014 – Espiritualidad digital

La luz que llama con dedo de fuego

luz   Debemos, en este Adviento, pedirle al Señor que venga como luz. Me diréis que ya ha venido, que Cristo resucitó en tiempos de Poncio Pilato, que hace ya siglos que amaneció. Todo eso es cierto. Pero muchas almas siguen a oscuras porque están ciegas; no ven sino tinieblas. Y es que el pecado cubre de escamas los ojos de los hombres.

   Entonces les tocó los ojos, diciendo: – «Que os suceda conforme a vuestra fe». También se puede implorar la luz cuando ha amanecido. Se puede suplicar que esa claridad llame a las puertas de los ojos de tantos hombres, y que llame con dedo de fuego, derritiendo las escamas del pecado y alumbrando lágrimas ardientes. Entonces, los que son ciegos verán, y amanecerá en sus almas como si rompiera el alba por vez primera.

   Sé que los ciegos del relato evangélico tenían fe, y espero que nosotros tengamos la suficiente para recobrar la vista. Si no la tenemos, la pediremos… Y, en cuanto a quienes no creen, recordaremos a aquel paralítico que fue sanado por la fe de sus amigos. Y le pediremos al Señor que nos dé fe para nosotros y para ellos. La fe es la verdadera luz.

(TA01V)