“Evangelio

3 Diciembre, 2014 – Espiritualidad digital

Espera…

espera   Me encuentro, a menudo, con personas que desconfían de Dios. El motivo siempre es el mismo: Dios –piensan ellos– no atiende sus oraciones. Y es que muchos creen que, cuando los problemas no se resuelven al primer padrenuestro, Dios los está ignorando como si nada de ellos le importase. Tenemos mucho que aprender del Adviento: sobre todo, es preciso que aprendamos a esperar a Dios.

   Me da lástima de la gente, dice Dios encarnado. Y se refiere a personas que llevaban tres días sin saciar el vientre. ¿Y tú de verdad crees que ese Dios, que se conmueve ante el hambre física de quienes tienen pan esperándoles en casa, no se conmoverá ante el dolor de tu matrimonio, ante la enfermedad de tu hijo, ante las tentaciones que te agobian, o ante la soledad de tu vida? ¿De verdad lo crees?

   Mira: ten por seguro que a Dios le importas muchísimo. Tu dolor le conmueve, y tu necesidad la tiene Él por suya. Pero, por el motivo que sea, ha pensado que es mayor bien para ti, de momento, soportar el dolor que librarte de él. Sigue rezando, confía en tu Padre, y, llegado el momento, Él te responderá. Espera …

(TA01X)