Liber Gomorrhianus

29 noviembre, 2014 – Espiritualidad digital

Mentes embotadas

mentes embotadas   Una mente embotada es incapaz de discernir. Está secuestrada, confinada a una lóbrega mazmorra, y ajena al sol que brilla en lo alto del cielo. Amanece, y la mente embotada continúa en tinieblas. Celebran fiesta los hombres, y la mente embotada se mantiene inmersa en sus cavilaciones. Las paredes de esa mazmorra marcan los límites de un universo maldito.

   Tened cuidado, no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida. Dios está muy cerca de todo hombre. Esta misma tarde, cuando se recen las primeras vísperas del Adviento, a gritos se anunciará, por toda la Tierra, que el Señor viene a salvarnos… Pero muchos no se enterarán. Sus mentes están embotadas, y no podrán escuchar.

   El vicio y la bebida son el símbolo de todos los placeres carnales desatados y fuera de control. Esclavizan al hombre, secuestran su espíritu, y lo encierran en los torpes límites de su propio cuerpo. El vicioso sólo ve su placer. En cuanto a los agobios de la vida, sumen al hombre en la maldita mentira que confunde lo urgente con lo importante.

   ¡Oh, Jesús! Libera las mentes embotadas, para que los hombres puedan escuchar tu voz.

(TOP34S)