Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

5 Noviembre, 2014 – Espiritualidad digital

Tres son multitud

tres son multitud   «Me casé con mi mujer –me decía un amigo– y me casé también con su madre, con su padre, con su hermano, con su hermana y con todas sus amigas. No salen de nuestra casa. En mi matrimonio somos demasiados. Yo hubiera deseado tener intimidad con mi esposa». No pude corregirle nada. Le comprendía perfectamente.

   Y es que Dios es como mi amigo. Su Amor es celoso, y exige intimidad. Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

     No quiere decir el Señor –lo sabes– que no debamos amar a nuestros familiares. La moderna traducción dice «pospone» donde la clásica decía «aborrece». En ambos casos, el sentido es el mismo: cuando estás ante Dios, el mundo entero debe quedar atrás. Nadie –ni tú mismo– puede interponerse entre Dios y tú. No tienes que agradar a nadie sino a Él; ni obedecer a nadie sino a Él. Y todos tus amores deben verse reflejados en Él. Así no olvidarás a tus familiares cuando estés a solas con Dios.

(TOP31X)

“Guía