Liber Gomorrhianus

31 Octubre, 2014 – Espiritualidad digital

Estado de alerta

estado de alerta   Nos resultan extrañas las palabras del Señor: Si a uno de vosotros se le cae al pozo el hijo o el buey, ¿no lo saca en seguida, aunque sea sábado? Me refiero a esa equiparación entre el hijo y el buey. Quizá hubiera que sustituir «buey» por «perro». Hay personas que profesan a sus perros afectos dignos de los hijos.

   En todo caso, si a una persona se le cae el hijo al pozo, lo último que mira es el calendario. Inmediatamente entra en estado de alerta, y se lanza al pozo con todo lo que tiene. Hay acontecimientos que sacan a uno de sí mismo y lo precipitan a la acción.

   «Muchos van al Infierno, porque no tienen quien rece por ellos». Bastó esta advertencia de la Virgen, en Fátima, para que tres niños se pusieran en estado de alerta y comenzasen a ofrecer penitencias por los pecadores, sin reparar en lo arduas que pudieran ser. Sabían lo que estaba en juego.

   Hoy día, muchos tienen viviendo junto a su casa, o trabajando junto a su despacho, o compartiendo familia y techo con ellos a pecadores que están precipitándose al Infierno, y no se inmutan. Salvo por Excalibur, claro.

(TOP30V)

“Guía