Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

14 Octubre, 2014 – Espiritualidad digital

El agua que limpia por dentro

limosna de lo de dentro   En la vida de Cristo –perfecto Dios y perfecto hombre– no existe el más mínimo descuido. Cuanto dijo y cuanto hizo está dotado de una insondable profundidad. Realmente, en su paso por la tierra no hubo anécdotas; todo estuvo perfectamente previsto desde la eternidad. Cosa distinta es que nosotros sepamos adentrarnos en el significado de cada respiración del Hijo de Dios sobre la tierra. Pero, para los espeleólogos del corazón de Cristo, cada palabra del Evangelio es un pozo sin fondo.

   De ahí que, aún compartiendo la sorpresa del fariseo al ver que Jesús no se lavaba las manos antes de comer, en nuestro caso el asombro no desemboque en juicio sino en santa curiosidad. ¿Por qué el Hijo de Dios –quebrantando, aparentemente, la Ley mosaica– omitió la purificación de las manos previa a las comidas?

   La respuesta, para quien quiera entenderla, la proporciona el propio Jesús: Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo. Estamos ante el único hombre que no necesitaba purificarse por fuera, porque era puro por dentro. Y también estamos ante el único hombre que puede purificarnos por dentro a nosotros. Él nos ha dado su gracia para limpiar del pecado nuestros corazones.

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“Guía