“Evangelio

4 Octubre, 2014 – Espiritualidad digital

Pirotecnia y santidad

pirotecnia   San Pío X, en vida, realizó numerosos milagros y curaciones. No obstante, jamás se dio importancia por eso, y procuró no hablar nunca del asunto. A una persona que le preguntaba si era verdad que hacía milagros le respondió encogiéndose de hombros y diciendo: «¡Ya ve usted! ¡De todo hay que hacer en esta vida!». En otra ocasión, una mujer le agradeció la curación de su hijo, quien había sanado de una enfermedad gravísima al contacto con unos calcetines del Papa. San Pío X repuso: «¡Fíjese! Y yo me los pongo todos los días sin que me hagan el menor efecto».

   No estéis alegres porque se os someten los espíritus... Ya lo he escrito alguna vez: me inspiran una inmensa desconfianza los amantes de la «pirotecnia» celestial. Me refiero a personas que viven pendientes de milagros, exorcismos, apariciones, locuciones… Parecen ignorar que también el Demonio puede llenar el cielo, si lo desea, con fuegos artificiales.

   … Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo. La alegría de los santos no es el bullicio convulso de los pirotécnicos. La alegría de los santos es el júbilo sereno de quien lleva el Cielo dentro del pecho. Y se les nota.

(TOP26S)

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