“Evangelio

2 Octubre, 2014 – Espiritualidad digital

Escolta de lujo

escolta   Pensamos en los ángeles custodios como protectores, y hacemos bien, porque lo son. Cada uno de nosotros llevamos una poderosa escolta celestial asignada a nuestro servicio por Dios, nuestro Padre. Pero, igual que hacen algunos poderosos de este mundo, también nosotros podemos burlar la escolta y arrojarnos en manos del peligro. En ese caso, el ángel no puede detenernos, porque le está prohibido violentar nuestra libertad. ¿Qué hace un ángel cuando su protegido le burla y se entrega al enemigo?

   Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. He ahí otra misión del ángel a la que, quizá, prestamos menos atención. Él es, también, abogado y «chivato», intercesor permanente ante el rostro de Dios.

   Y cuando un protegido burla la escolta y se enreda voluntariamente en el peligro, su ángel, que está ante el rostro del Señor, llora y gime por él implorando el auxilio del Cielo.

   No lo olvides: junto a ti hay alguien, de noche y de día, que te protege y te guarda. Y ese alguien –tu ángel– no cesa de hablarle de ti a Dios. Estás bien cuidado.

(0210)

“Guía