Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

20 Septiembre, 2014 – Espiritualidad digital

Multiplicando

ciento por uno   Es curioso que, en la versión de la parábola del sembrador del evangelio de Lucas, la semilla que cae en tierra buena dé fruto al ciento por uno. Y es que el ciento por uno es lo que promete el Señor a quienes lo siguen (Cf. Mc 10, 30). Si hacemos cuentas, nos salen diez mil. Me explico:

   Tú le entregas al Señor media hora de tu tiempo cada día, y la dedicas a la oración. Entonces el Señor, fiel a su promesa, te paga el ciento por uno, y, a cambio de esa media hora, recibes, ya aquí –en la tierra– vida eterna, gozas del Cielo cada día, y conoces el Amor de Dios.

   Luego la semilla plantada en ti da fruto, y vuelve a multiplicarse por cien. Hay tanta vida eterna en ti, que te quemas por dentro, y necesitas hablar de Dios para no morir abrasado. Deslizas palabras ardientes en los oídos de quienes viven a tu lado, y muchos de ellos, al oírte, se acercan a Dios. Ellos, a su vez, hablan a otros, y la vida eterna que hay en ti se multiplica por diez, por cien…

   Todo empezó con media hora. ¡Bendita media hora!

(TOP24S)