Liber Gomorrhianus

11 septiembre, 2014 – Espiritualidad digital

Motivos para hacer lo que nadie hace

Sermón de la montaña   Probablemente, el Sermón de la Montaña sea la página más aplaudida y, a la vez, menos cumplida de los evangelios.

   Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian… ¿Quién vive así? ¿quién trata con cariño a quien le injuria, o, simplemente, a quien le desprecia? Nos sale caro el afecto, y lo guardamos para quienes nos lo pagan. Derramarlo así, gratuitamente, ofreciéndolo a quien no lo merece, no es algo que brote naturalmente de nosotros; nos requiere una violencia casi brutal. Y, para ejercernos esa violencia, necesitamos un motivo muy convincente y una fuerza muy especial.

   Para que esto no quede en letra inútil, te daré dos motivos y te diré dónde encontrar la fuerza. El primer motivo es Dios: la persona que te injuria es hijo del Dios a quien amas. Por grande que sea la ofensa con que te hirió, Dios merece que trates con cariño a su hijo. El segundo motivo eres tú mismo: cuando aprendas a amar sin necesitar correspondencia encontrarás esa «libertad verdadera» que pedimos esta semana en la oración Colecta.

   En cuanto a dónde encontrar la fuerza para hacerlo… Está claro: en la oración y los sacramentos. ¿A qué esperas?

(TOP23J)