“Evangelio

20 Agosto, 2014 – Espiritualidad digital

No todo es moverse

moverse    Ves a una persona que se mueve de la mañana a la noche. Sale de casa, entra en casa, va al trabajo, vuelve del trabajo, recoge a los niños, lleva a los niños, carga maletas, descarga maletas… De repente, se le acerca el Señor y le dice: ¿Cómo es que estás aquí el día entero sin trabajar?

    Se queda de piedra. «¡Señor, si no paro de moverme!».

    «Cierto -le responde el Señor- pero sólo te mueves, no trabajas. También los animales se mueven, y tampoco ellos trabajan. Si no rezas, ni vives en gracia de Dios, ni ofreces cada mañana la jornada que comienza, nada de lo que haces da fruto en la eternidad. Anda, ve a mi viña. Vive como hijo de Dios».

    Después ves a una ancianita que no puede salir de la cama. Lleva el rosario en la mano todo el día, aunque apenas pasa las cuentas porque se olvida. Se acerca el Señor y dice de ella: Ha aguantado el peso del día y del bochorno. Y es que toda su vida ha sido trabajo y entrega a Dios y al prójimo. Así anda de consumidita.

    Los últimos serán los primeros, y los primeros los últimos.

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