Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

14 Agosto, 2014 – Espiritualidad digital

¡Págame lo que me debes!

pagame    Todo el mundo nos debe algo. El cónyuge nos debe la vida (¿qué habría sido de él o de ella sin mí?), los hijos nos deben obediencia, los padres nos deben la herencia en vida, los amigos nos deben favores, y los enemigos nos deben clemencia. Por eso, nada de lo que nos dan es regalo, sino deuda. No nos sorprende que nos lo den (¡Hasta ahí podíamos llegar!). Lo que nos sorprende, nos desconcierta y nos hace enfadar es que no nos lo den. ¡Menuda desfachatez! Aquí es donde viene al pelo la parábola:

    Agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes». «Hazme caso, obedéceme, dame dinero, déjame tu casa, salúdame, agradéceme lo que hago por ti»… Podríamos dejar sin aire a cualquiera. ¿Hay alguien de quien no tengas ninguna queja? ¿Hay alguien que no te deba algo?

    Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste… Anda, ve ante Dios y considera cuánto te ha perdonado Él. Por tus pecados mereciste el Infierno, y Dios, en lugar de estrangularte, te ha dado a respirar el soplo divino del Espíritu. ¿Acaso vas tú ahora a reclamar lo tuyo? Ten mucho cuidado, no te lo vayan a dar.

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