Evangelio 2018

6 agosto, 2014 – Espiritualidad digital

La nube más rara del mundo

nube    Técnicamente hablando, la expresión una nube luminosa los cubrió con su sombra es un soberano disparate. Para empezar, las nubes no son luminosas, sino húmedas. Pero si una nube, por especial designio divino, fuera luminosa, es decir, despidiera luz, no podría cubrir a nadie con su sombra, porque, sencillamente, no tendría sombra. Vamos, que la frasecita no se tiene en pie. Sin embargo…

    Se tenga o no en pie, tiene muchísimo sentido:

    La nube, en la Biblia, es el signo de la gloria divina. Pedro, Santiago y Juan, por un instante, fueron envueltos la atmósfera celeste.

    La luz es Cristo mismo, luz del mundo. Quien es iluminado por Cristo vive como hijo de la luz, y es luz también para el prójimo, a quien señala el camino del Cielo.

    Y la sombra… La sombra es la intimidad silenciosa de la vida espiritual. Es necesaria esa penumbra del sentido para hablar con Dios cara a cara.

    Por eso, nuestro Tabor es la oración. Allí pregustamos el Cielo, allí somos iluminados, allí quedamos también a oscuras y en silencio con el Señor.

    ¿Por qué dice la gente que rezar es difícil? Lo difícil es vivir. Rezar es facilísimo. Como volver al Tabor.

(0608)