Evangelio 2018

28 junio, 2014 – Espiritualidad digital

Todos buscan, encuentran pocos

Inmaculado corazón de María    En el fondo, todos los hombres se saben perdidos. De otra forma, no andarían locos buscando redención. No conozco a nadie que no la busque afanosamente. Incluso quienes se proclaman satisfechos miran de hito en hito, atentos a cualquier posibilidad de mejorar.

    Aunque no todos están dispuestos a reconocer que es redención lo que buscan, porque no todos reconocerán que están perdidos. También distingue a los hombres el lugar donde buscan esa redención: muchos la buscan en el dinero, otros en el placer, otros en la fama, otros en el poder, otros -incluso- en la rutina… Si se hiciera una estadística sobre el índice de éxito de los hombres en esta búsqueda, puede que el resultado hiciera saltar en pedazos cualquier barómetro.

    ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre? Lo más triste de todo es que ¡está tan cerca! Mientras los hombres buscan fuera, les bastaría con prescindir de todo, recogerse en silencio y buscar a Dios en su interior. El Inmaculado Corazón de María, presencia de Dios en su alma, bastó para colmarla de dicha incluso en el suplicio del Calvario.

    ¡No está fuera, está dentro la redención del hombre!

(ICM)