Evangelio 2018

23 junio, 2014 – Espiritualidad digital

Sobre los que quisieran jubilar a Dios

juzgar    Si por nosotros fuera, Dios podría jubilarse y dedicarse a ver la televisión, mientras nosotros le dábamos el trabajo hecho. Nos encanta hacer de Dios. Otras cosas nos disgustan: nos disgusta trabajar, nos disgusta obedecer, nos disgusta cambiar los planes, nos disgusta entregarnos y nos disgusta contrariar nuestra voluntad. Pero hacer de Dios nos encanta: sobre todo cuando se trata de anticipar el Juicio Final. Lo de redimir a la Humanidad y morir en Cruz es otra cosa.

    Suponed que volviese hoy el Señor, se cruzase de brazos, y dijera: «Puesto que el trabajo de juzgar a la Humanidad ya lo habéis hecho vosotros, que se ejecuten vuestro juicios»… ¿Quién se salvaría? No habría otra forma de eludir la condena que lograr caerle bien a todo el mundo. Muchos lo intentan, pero -la verdad- nadie lo consigue.

    La liturgia nos regala hoy dos palabras espeluznantes de Jesús:

    1.- Os van a juzgar como juzguéis vosotros. Por favor, tened cuidado con cómo juzgáis a los demás. Jesús no está bromeando.

    2.- No juzguéis y no seréis juzgados. ¿Quieres eludir el juicio de Dios, y dejarlo convertido en un abrazo de Padre?: No juzgues a tus hermanos. Así de sencillo. Pero hazlo.

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