“Evangelio

22 Junio, 2014 – Espiritualidad digital

¡Mirad cuánto nos ha amado!

Eucaristía    Acércate a una iglesia, y dirige tu vista a un sagrario. Pon tus ojos, durante la misa, en las manos del sacerdote que alza la Sagrada Hostia. Y mira cuánto nos ha amado el Señor.

    Hace tres semanas celebrábamos la Ascensión del Señor. Para un espectador desprovisto de fe, las apariencias eran las de un abandono; Jesús, cumplida su misión, regresaba al Padre, de quien procedía. Pero ¿qué sería ahora de nosotros, lejos de su presencia?

    ¡Necio! ¿Acaso no conoces cuánto nos ha amado el Señor? ¿O no crees que, siendo Dios, es también verdadero hombre, y siendo hombre, es, también verdadero Dios? Como hombre, aunque debe volver a su Padre, no quiere verse lejos de aquéllos a quienes ama. Y, como Dios, tiene el poder para volver a su Padre sin alejarse de sus hombres queridos.

    De ahí el milagro de la Eucaristía. Se ha quedado sin ruido, sin espectáculo, sin pirotecnia, sin rayos ni truenos. Se ha escondido en el silencio de los sagrarios para que lo encuentren almas amantes del silencio. Y se ha entregado en las manos de los pastores para que lo devoren las ovejas hambrientas y desvalidas.

    ¡Mira cuánto nos ha amado el Señor!

(CXTIA)