Liber Gomorrhianus

5 junio, 2014 – Espiritualidad digital

Tú eres muchedumbre

Que todos sean uno    Pide el Señor al Padre que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti. Y tú piensas a lo grande, e imaginas a la Humanidad entera postrada ante la Cruz y arrodillada ante el sagrario…

    ¡Bien soñado! Pero, sin pretender despertarte de tan bello sueño -que es también el de Cristo- déjame introducirte en un sueño más pequeño y más «a mano»:

    Pienso en ti. Tú eres muchedumbre de pueblos: tu inteligencia, tu memoria, tus sentidos, tus pasiones, tus miembros carnales, tu imaginación, tus afectos… Mírate bien, y dime si no están tan desparramados, que parecen pueblos distintos, cuando no hostiles entre sí. En ocasiones, tu cuerpo está en la iglesia, tu mente en el trabajo, tu corazón en las criaturas, tu memoria en el pasado, tu imaginación en el futuro, tus sentidos amodorrados, y tu alma de viaje, entre unos y otros. ¿Dónde estás?

    Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti. Anda, vamos a empezar por lo que tenemos más cerca. Pídele a Dios que envíe su Espíritu sobre ti, para que congregue a esas muchedumbres y postre todo tu ser ante el único Dios. Lo demás vendrá después.

(TP07J)