Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

3 Junio, 2014 – Espiritualidad digital

Conocimiento sabroso

sabiduría    De los siete dones del Espíritu Santo, el más precioso y deseable es el de sabiduría.

    Nos equivocamos cuando identificamos, rápidamente, «sabiduría» con «saber», y llevamos el don del Paráclito al terreno de los libros y las ciencias. La sabiduría del Espíritu tiene más relación con el gozo de «saborear» o «gustar» que con el sesudo ejercicio del estudio.

    Sé que estoy haciendo un juego de palabras, aprovechando las facilidades que me ofrece esta lengua española tan hermosa, pero no hay engaño en lo que escribo. Nada enaltece más a un idioma que emplearlo en mostrar la belleza de Dios.

    Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. La sabiduría del Espíritu es conocimiento, pero conocimiento «sabroso». Porque Dios sabe, y sabe bien al paladar del alma. Es dulce como la miel al entendimiento, y un sello almibarado en la memoria.

    Gustad y ved qué bueno es el Señor (Sal 34, 9). Por el don de sabiduría, el alma paladea a Dios y gusta su dulzura. Por eso es un don especialmente eucarístico. En la Sagrada Hostia gusta el hombre la delicia de Dios, y al gustarla alcanza vida eterna.

(TP07M)