“Evangelio

24 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

Corazón empresarial

mundo    La traducción española del pasaje es afortunada: Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya. Y es que el mundo siempre ama como se ama a las cosas. Movistar me ama, y hace lo posible para que yo le sea fiel. Es decir, que Movistar ama mi dinero. En el supermercado donde hago la compra me quieren muchísimo. Y están dispuesto a hacer cualquier cosa por mí… con tal de que no me pase al supermercado de la acera de enfrente. Así ama el mundo. Y no sólo las empresas; también aman así quienes, a fuerza de no conocer otro amor, han desarrollado un «corazón empresarial».

   ¡Qué enorme diferencia con el Amor de Dios! Dios me ama realmente. Me ama cuando me entrego a Él, y me ama cuando no le doy nada. Desde luego que espera algo de mí: espera que sea santo y muy feliz, y está dispuesto a perderlo todo para que yo lo gane todo. A Dios le importa muy poco mi dinero, o mis cosas; le importo yo.  Y le importo tanto, que está dispuesto a enviar a la muerte a su propio Hijo para que yo viva.

    ¿Quién me ama realmente?

(TP05S)