“Evangelio

23 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

Ut eatis

juguetes-niños    No se nos ha dado la vida para que juguemos con ella, ni para que nos entretengamos mientras esperamos a la muerte. La vida no es un juguete que un padre abandone en la habitación de los niños.

    La vida es un don inmenso. Junto a ella hemos recibido la fe, la gracia, el perdón de los pecados y la inhabitación del Espíritu en nuestras almas, que nos convierte en hijos de Dios. Y todo ello lo hemos recibido con un encargo especialísimo del cual se nos pedirá cuenta cuando seamos llamados:

    Os he destinado para que vayáis y deis fruto. Suena bien en latín: Ut eatis. Es decir: «Marchad».

    Pido a Dios que estas palabras se introduzcan en las habitaciones de los niños aburridos. Porque muchos viven su fe como un artículo de consumo personal, un juguete caro que los convierte en «niños ricos», superiores al resto. Rezan, disfrutan de Dios y se sienten parte de una élite espiritual. Pero si su vecino se está precipitando en el Infierno porque vive sin Dios, a ellos les da igual. Peor para el vecino.

    Ut eatis! Recordadlo: vuestra fe no es para vosotros. Es, precisamente, para el vecino. ¿A qué esperáis?

(TP05V)