“Evangelio

22 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

¡No te vayas!

Permaneced en mi amor    Que Dios y tú paséis juntos unos minutos todos los días es algo maravilloso. Son -me dices- los mejores momentos de la jornada. Te cuesta un poco recogerte, y los primeros momentos son alborotados. Pero, cuando el corazón ha entrado en calor, quisieras no marcharte. ¡Se está tan bien ante el sagrario!

    Pero tienes que salir. Hay que trabajar, atender a la familia, hacer compras… Te cuesta arrancarte de la presencia del Señor, y después, en muchos momentos del día, lo echas de menos. ¡Tanto barullo! ¡Con lo bien que se está rezando!

    Si, en ese momento en que tanto te cuesta retirarte de su presencia, abrieras el corazón, le escucharías decirte: «¿Por qué te vas? ¡Quédate conmigo!» Permaneced en mi amor.

    «¿Cómo, Señor? -dirías- ¿Acaso quieres que pase el día ante el sagrario, y no vaya a trabajar ni atienda a mi familia?». «No -te contestaría-. Basta con que, al salir de aquí, no vivas como si Yo no existiera». Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor. «Me das unos minutos de tu tiempo cada mañana. Pero Yo quisiera que me dieras la vida. Convierte tu vida en una prolongación de tu oración, y no tendremos que separarnos».

(TP05J)