Liber Gomorrhianus

17 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

Conocer a Jesucristo

conocer a jesucristo    Conocer a Jesucristo no es tener noticia de su existencia. Eso es conocer que Jesucristo existe. Tampoco se conoce a Jesucristo, simplemente, por haber leído los evangelios o haberlos escuchado cada domingo durante la misa. Conocer la vida de Jesucristo no es conocer a Jesucristo.

    Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces? Uno puede llevar años escuchando el evangelio y no conocer a Jesucristo.

    Para conocer a Jesucristo es preciso adentrarse en la puerta que Él ha querido abrir para nosotros: la llaga del costado. Hay que penetrar en esa gruta hasta alcanzar su sagrado Corazón. Es preciso contemplar sus sentimientos, bañarse en sus gozos y en sus dolores, compartir sus emociones y llorar sus lágrimas. Es necesario sumergirse en el Amor que allí todo lo llena, y nacer de nuevo en esas aguas.

    Conoce a Jesucristo quien adquiere intimidad con Él. Se llega entonces a un diálogo secreto y permanente, a una conversación sin palabras, ininterrumpida y pacífica, por la que Cristo y el alma se vuelven uno, al compartir el mismo Amor.

    Sólo el Espíritu puede llevarnos a conocer a Jesucristo. Y Él lo concede a las almas en gracia que de verdad lo buscan.

(TP04S)