“Evangelio

16 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

Temblores

temblores    Hay tres clases de personas: los que tiemblan por fuera y por dentro, los que sólo tiemblan por dentro, y los que no tiemblan ni por fuera ni por dentro. Estos últimos están muertos. Entre los vivos, no hay quien no tiemble. El miedo es el peaje de una vida poblada de inseguridades.

    Que no tiemble vuestro corazón. Afortunadamente, no es una orden. Si supiéramos dónde está el botón para acallar los miedos, ya lo habríamos pulsado. Además, el propio Jesús, que pronunció estas palabras en la Última Cena, minutos después temblaba por dentro y por fuera, anegado en pavor y angustia. Sus palabras apuntan más allá.

    «Más allá» del «dentro» está lo que santa Teresa llamaba «el hondón». Ese lugar, que la mayoría de las personas no conoce, es el santuario donde el cristiano se encuentra con Dios. Allí amanece la luz de la fe, y el alma se abre al Cielo. Allí encuentra reposo el corazón de quien tiembla por dentro y por fuera. Los temblores no se acallan, pero el cristiano se recoge allí en silencio mientras dura la tormenta, y está a salvo: Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla (Sal 26, 3).

(TP04V)