Evangelio 2018

15 mayo, 2014 – Espiritualidad digital

A los pies de Quien está a los pies

a los pies    Si Dios se agacha, ¿quién permanecerá en pie? Las palabras de Jesús: El criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía, adquieren su verdadera dimensión cuando las escuchamos en el momento en que fueron pronunciadas: Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos.

    Cristo se ha situado a los pies de los hombres. Miradlo en la Cruz, hecho el último entre los hijos de Adán. Miradlo en la Hostia, humillado como si fuera una cosa, sometido al desprecio y al olvido entre sus discípulos, encarcelado en los sagrarios y sus soledades…

    ¿Cómo caer más bajo? ¿Cómo puedo, Jesús, ser menos que Tú?

    Sólo hay un modo de vivir así: me pondré a los pies de Quien está a los pies. Contigo me postraré ante los hombres para servirlos, sin esperar nada de ellos, y, si me pisan, me sentiré honrado de ser pisado contigo. Pero, al hacer esto -¡si Tú me lo concedes!- me habré situado a tu altura. Aún debo descender.

    Buscaré tus pies. Y arrodillado ante la Cruz, postrado ante el sagrario, me esconderé de las miradas humanas. Allí encontraré mi sitio. ¡No permitas que me levante!

(TP04J)