Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

14 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

Cortocircuito

cortocircuito    «Niño, quédate en casa y sal a comprar el pan»… Y el niño, pobrecito, se cortocircuita por dentro y echa humo por las orejas. ¿Cómo va a salir si se le manda que se quede en casa? ¿Acaso puede salir y quedarse a la vez?

    Permaneced en mi amor, dice Jesús. Eso supone recogerse y vivir arropado dentro del alma, donde el Espíritu -el Amor- abraza al cristiano, lo conforta y lo mantiene como niño protegido por su madre. Allí vive el hijo de Dios oculto a las miradas humanas y libre de pretensiones terrenas, sin más deseo que el de seguir siendo amado por Cristo y amarlo a Él. Allí somos ermitaños de la llaga del Costado.

    Os he destinado para que vayáis y deis fruto… Ahora llega el cortocircuito. ¿Cómo quieres que vayamos, si nos has pedido que permanezcamos? ¿Cómo salir sin salir? ¿Cómo ir y quedarnos a la vez? ¿Se puede ser, a un tiempo, ermitaño y misionero?

    Se puede. Basta con anunciar a Cristo y esconderse uno. Basta con que Él crezca y tú mengües. Basta con que Él viva y tú mueras. Quédate dentro, en sus brazos, y deja que Cristo se viva tu vida.

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