“Evangelio

1 Mayo, 2014 – Espiritualidad digital

Las dos carpinterías

carpinterías    Me hace gracia el reproche de los nazarenos: ¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? O sea, que los carpinteros no hacen milagros, y, además, son tontos. ¡Hay que fastidiarse! Ya se ve que, para hacer milagros, uno tiene que ser, como mínimo, secretario de Estado; y, para tener sabiduría, habrá que asistir a algún máster en ciencias religiosas. Dicho en otros términos: si eres sabio y haces milagros, no pintas nada en la carpintería. Mejor acude a un show televisivo en «prime time» y aprovecha tus capacidades para asombrar al personal.

    No somos tan distintos de aquellos nazarenos. Seguimos buscando la redención del hombre en los grandes escenarios. Incluso a los clérigos, a veces, nos da por medir la fecundidad de nuestro ministerio según el número de asistentes a nuestros templos.

    Así olvidamos las dos carpinterías: la de Nazaret, donde dos hombres, José y Jesús, tallaban en silencio y con sudor la madera, y la del Calvario, donde el Señor, abandonado, tallaba con sangre su silueta en el Madero.

    Pero, mientras hacemos el ridículo, la Redención sigue siendo la obra de quienes, unidos a Él, se entregan en silencio hasta consumirse.

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