“Evangelio

22 Abril, 2014 – Espiritualidad digital

Alegría pascual y discursos morales

alegría    Desde hace tres siglos, hemos asistido a una letal moralización del cristianismo que nos ha llevado a emplear más esfuerzos en la búsqueda de la virtud que en la búsqueda del rostro de Cristo… Al llegar la Pascua, el anuncio de la resurrección de Jesús parece el modesto telonero del mensaje principal: «¡Hay que estar alegres! ¡A sonreír todo el mundo! La santidad es virtud, y, en Pascua, la virtud es “alegría”».

    Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Esta mujer no había escuchado a nuestros sermoneadores de la virtud, y sospecho que tampoco les hubiera prestado demasiada atención. A María le salía la virtud por una friolera, porque estaba obsesionada con un solo deseo: el rostro del Señor. Y no estaba dispuesta a alegrarse, ni a comer, ni a beber, ni a vivir, hasta que sus ojos no vieran a su Amado. Quizá por eso fue la primera en contemplarlo, antes incluso de haber leído libros moralizantes.

    No te dejes engañar. No quieras forzar tu alegría, que no sirve para nada. Sólo busca a Cristo, y deja que la alegría te alcance a ti. Que la Pascua no es fruto de un esfuerzo, sino el resplandor de un amanecer.

(TP01M)