Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

21 Abril, 2014 – Espiritualidad digital

Un poco más difícil que chascar los dedos

chascar los dedos    Está claro que, en lo referido a la redención del hombre, no existen automatismos. ¡Cómo nos gustaría! En lo más profundo de nosotros, quisiéramos que Dios chascase los dedos y, de repente, todos los problemas quedaran resueltos, todos los enfermos sanasen, y todos los muertos volviesen a la vida. Pero, para escándalo de muchos, no es así.

    También para Dios hubiese sido más fácil chascar los dedos. Pero, por su misterioso respeto a la libertad humana, se obligó a Sí mismo al sacrificio de su propio Hijo. Después, la resurrección de Cristo tampoco obra, de manera automática, la redención de todos los hombres.

    Y aquí es donde viene nuestro escándalo. En la misma mañana de la resurrección de Cristo, los artífices de su muerte continúan maquinando mentiras: Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Uno podría preguntarse: «¿Para qué ha servido tanto dolor, y qué provecho hay en la resurrección del Señor, si los hombres siguen prefiriendo las tinieblas a la luz?»

    Dos mil años después, la pregunta continúa abierta. Y no hay respuesta fácil, salvo el inefable gozo de los santos. Ellos hacen que tanto derroche de Amor haya valido la pena.

(TP01L)