Evangelio 2018

12 abril, 2014 – Espiritualidad digital

No creo en Caifás, pero…

caifas    Una boca sucia habló palabras limpias. Conviene que uno muera por el pueblo… Era Caifás quien lo decía, el artífice de la injusta condena de Cristo y el principal impulsor de su muerte en cruz. Dijo la verdad, y profetizó, no por sus méritos, ni por su limpieza de vida, sino porque era el sumo sacerdote, y Dios se sirvió de él para explicarnos las claridades del Crucifijo. Todavía muchos dicen. «Creo en Jesucristo, pero no creo en la Iglesia»… Bien. Yo creo en Jesucristo, pero no en Caifás. Y también creo que poderoso es Dios para servirse de un asesino ambicioso como Caifás y hacerme llegar la verdad a través de él. También la Iglesia peregrina está llena de pecadores, y de ellos se sirve Dios para marcarnos el camino y alimentarnos con los sacramentos. Creo en la Iglesia, en la Iglesia real, formada por personas como yo y amada por Jesús, que es su Cabeza.

    No creas en Caifás, pero no olvides lo que dice: Conviene que uno muera. Conviene que Jesús muera para que tú vivas. Conviene que Él sea condenado para que tú seas absuelto. Conviene que Él entregue su vida para salvar la tuya. Alégrate.

(TC05S)

“Cristo