Liber Gomorrhianus

5 Abril, 2014 – Espiritualidad digital

De Soria tampoco salen profetas

profeta    Tenían razón los fariseos: de Galilea no salen profetas. Pero su sentencia no es completa, y necesita alguna apostilla: tampoco de Soria salen profetas, ni de Zaragoza ni de Burgos. El profeta sale de Dios, porque no habla por su cuenta, sino que habla las palabras de Dios. Un niño de Cuenca es llevado a su parroquia para ser bautizado, y, allí muere y vuelve a nacer. Cuando recibe el agua, nace de Dios, y desde entonces es profeta. Si, de mayor, decide volverse a Cuenca y, olvidando su vocación, se dedica a expandir por el mundo sus propias palabras, habrá que recordarle que de Cuenca no salen profetas.

    Cristo no es profeta por haber nacido en Belén, ni por haber vivido en Galilea. Es profeta porque es Dios, viene de Dios, y habla las palabras de Dios. Quien escucha a Cristo escucha a Dios. Quien desprecia a Cristo desprecia a Dios. Y quien mata a Cristo mata a Dios.

    Y tú, que eres también profeta desde el día de tu Bautismo, haz honor a tu condición. No quieras hablar por ti mismo. Escucha en tu interior a Cristo y habla sus palabras. No quieras brillar tú. No tienes gracia.

(TC04S)