“Evangelio

1 Abril, 2014 – Espiritualidad digital

¿Quedar sano? ¡Puffffffff!

redención    Difícilmente entenderá el cristianismo quien no asuma esa radical enfermedad del hombre que lo convierte en un ser necesitado de redención. Quien no se reconozca pecador, quien no sea consciente de merecer el Infierno, está incapacitado para acoger la redención traída por Cristo.

    ¿Quieres quedar sano? El conocimiento de la propia condición pecadora no es suficiente. Es necesario, además, el deseo de sanación, con todo lo que ello conlleva: romper con el propio pecado y comenzar una vida nueva. Y, en este punto, es donde mucha gente -por desgracia- se nos queda en el camino.

    Y es que son muchos quienes quisieran, a la vez, ser personas religiosas y continuar desposados con sus vicios, mediante el sencillo procedimiento de encontrar un dios que les dé la razón y consagre sus enfermedades. Quieren rezar, pero no renuncian a su soberbia; quieren confesarse, pero se niegan a acusarse de sus pecados más secretos; quieren comulgar el Cuerpo de Cristo, pero no están dispuestos a entregar el suyo.

    Hay paralíticos que no quieren quedar sanos. Les gusta rezar, pero lo de moverse y abandonar sus posiciones es asunto distinto. No vaya a ser que, si caminan, Alguien los invite a subir al Gólgota.

(TC04M)