Liber Gomorrhianus

26 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

Es la obediencia la que libera al hombre

tablas-de-la-ley    Hoy queda bien decir «autonomía». El hombre que es autónomo se tiene por maduro, y la sociedad que es autónoma es tenida por adulta. El motivo, más que en el concepto, está en su contrario: si no eres autónomo, eres esclavo. La sociedad que no es autónoma está sometida y tiranizada. Es una cárcel hecha con palabras; nada más.

    Ser «autónomo» significa ser ley para uno mismo. Uno entiende que ha llegado a ser como Dios, conocedor del bien y del mal, y que no necesita que nadie le indique el camino al Cielo, porque ya lo sabe todo. Toda la soberbia del Demonio está encerrada en quien pide que lo dejen en paz y le permitan ser autónomo.

    Lo contrario de autónomo no es, necesariamente, esclavo. También se puede ser humilde y obediente. Si conozco mis límites, si soy consciente de mi pobreza frente a la grandeza de Dios, si he gustado su Amor y sé que Él es mi Padre, abriré el oído, escucharé su voz, y le obedeceré a Él para salvarme.

    Tú, Señor, no has venido a abolir la Ley y los profetas. Y yo quiero ser obediente y seguirte a Ti, que eres el Camino.

(TC03X)

“Cristo