Evangelio 2018

21 marzo, 2014 – Espiritualidad digital

El respeto que tuvimos a tu Hijo

Tendrán respeto a mi hijo    Siempre me detengo, cuando leo la parábola, en esa frase del buen padre: Tendrán respeto a mi hijo. ¡Pobre Dios!

    Enviaste, Padre celestial, a tu Hijo al mundo. Tendrán respeto a mi hijo… Debería haber sucedido. Los hombres deberían haber caído de rodillas ante el Verbo encarnado. Tendrían que haber entregado sus vidas en las manos de tu Unigénito, y haberlo colmado de honores como sólo a Dios se debe honrar. Ante su mirada misericordiosa, deberían haber hecho penitencia de sus pecados, para encontrar el perdón.

    Tendrán respeto a mi hijo… Sin embargo, mira, Padre celestial, lo que hicieron con tu Hijo: míralo despreciado en Belén y dado a luz entre animales, míralo humillado por sus parientes y vecinos en Nazaret, míralo abofeteado y escupido en el Sanedrín, míralo desollado a latigazos y coronado de espinas en el Pretorio, míralo clavado a la Cruz en el Calvario.

   Tendrán respeto a mi hijo… Míralo hoy, abandonado en tantos sagrarios que pasan el día solos sin nadie que los visite. Mira, Padre bueno, el respeto que hemos tenido a tu Hijo.

    Y tú, lector, haz un propósito tras leer estas líneas: acércate a la iglesia, y regálale, al menos, una hermosa genuflexión.

(TC02V)

“Cristo