Liber Gomorrhianus

20 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

Si yo viera a Dios…

ver a Dios    Muchos lo piensan. Algunos lo dicen: «Si yo viera a Dios, creería». Pobrecitos.

    Para empezar, si tú vieras a Dios, no creerías; verías. No es lo mismo. La fe conlleva la noche del sentido, y la luz del sentido apaga la fe.

    Para seguir, si tú vieras a Dios, puede que acabases deseando no verlo. Dado el apego que tienes al pecado, muy probablemente terminarías por sentir lo que siente el niño que está deseando que su padre se marche para desobedecerle a escondidas. Puede que te sorprendieras reprochándole a Dios que no te deja pecar en paz.

    Y si vieras a Dios tan sólo por un momento, y, pasado ese momento, Dios se escondiese a tus ojos, no tardarías más de una semana en convencerte de que cuanto viste había sido ilusión; te habías sugestionado y deliraste.

    Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto. Tienes a Moisés, a los profetas, a los evangelistas, a la Iglesia, al Papa, al sacerdote, al catequista… Si no les haces caso a ellos, ¿de verdad crees que harías caso a Dios aparecido? ¡Anda ya!

    Para ver a Dios, primero hay que amarlo mucho.

(TC02J)

“Cristo