Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

16 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

¡Qué bien se está aquí!

tabor    ¡Es tan bueno Dios! Para que no desfallezcamos en el camino hacia el Cielo, y para que el ascenso al Calvario que todos hemos de realizar no nos haga olvidar que nos espera la gloria, ha querido levantar un Tabor en nuestras vidas, un monte sobre el cual descansemos y pregustemos hoy la gloria que mañana será nuestra, un único lugar donde podamos decir: Señor, ¡qué bien se está aquí! La pena es que son muchos quienes mueren sin haberlo gozado. Y -peor aún- no sé si podrá disfrutar del Paraíso después de la muerte quien no ha aprendido a gozarlo en vida.

    Ese Tabor que Dios, en su misericordia, ha querido dejar en nuestras vidas es la Santa Misa. Ella es -nos dicen los teólogos- la «renovación incruenta del sacrificio cruento de Cristo en la Cruz». Es, por tanto, la misma ofrenda de Amor del Gólgota, pero sin atisbo de sufrimiento ni crueldad. Por eso, quien ama realmente a Jesús encuentra allí su descanso.

    ¡Qué bien se está aquí! Me dan pena quienes miran, inquietos, el reloj durante la misa. Quizá también lo miren mientras abrazan a su cónyuge. Y es que hay quien no sabe disfrutar del amor.

(TCA02)

“Cristo