Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

15 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

El Dios verdadero y nuestra estúpida caricatura

malos y buenos    ¿Es injusto Dios cuando hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos? ¿Merece el sol el malo como lo merece el bueno? ¿Son dignos de la lluvia los campos del injusto como lo son los del justo?

    Quizá habría responder con cuidado, porque nadie es bueno sino sólo Dios (Mc 10, 8). En nuestra soberbia, dividimos el mundo entre malos y buenos con una línea que -¡oh, casualidad!- coincide con la que separa a quienes nos son simpáticos de quienes nos son antipáticos. Y Dios, que parece ignorar esa línea, va y amanece sobre todos, nos ignora y hace llover sobre todos. ¿Cómo osa?

    Pero Dios, tan distinto a nosotros, no necesita dejar de amar para juzgar. Y el mismo sol que le sirve al santo para alabar al Creador y salvarse le sirve al impío para pecar y perderse. La misma lluvia que fecunda los campos del santo ahoga al impío en su codicia. Y el mismo raciocinio con que Dios, en su Amor, nos ha dotado a todos, les sirve a unos para conocerlo a Él y salvarse, y a otros para suplantarlo a Él, juzgar al hermano, y perderse.

(TC01S)

“Cristo