“Evangelio

13 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

Pidiendo cosas buenas

cosas buenas    El ciego Bartimeo no se cansó de gritar -a pesar de que muchos le pedían que se callase- hasta que Jesús se compadeció de él. La mujer cananea cuya hija estaba endemoniada no se rindió, a pesar de la aparente indiferencia de Jesús, hasta que obtuvo la curación de su niña. Santa Mónica no se conformó con un Padrenuestro, sino que durante años imploró y lloró hasta obtener la conversión de su hijo Agustín… ¿Durante cuánto tiempo eres capaz de rezar hasta lograr el favor de Dios?

    Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! Cuando tienes la certeza de que lo que pides es bueno, por nada de este mundo te canses de orar. Y, si es muy bueno, atrévete a dar la vida por ello; Dios no te lo negará. Pero has de pedir como piden los niños. Son pesados, machacones, insisten una y otra vez hasta que logran lo que piden.

    Quizá te preguntes por qué Dios nos hace esperar tanto hasta otorgarnos lo que pedimos. Te responderé que, probablemente, porque esa oración también nos hace buenos a nosotros.

(TC01J)

“Cristo