Evangelio 2018

7 marzo, 2014 – Espiritualidad digital

¿Por qué ayunamos?

ayuno    Como la ceniza, los ayunos cuaresmales son expresión de una santa tristeza. Por eso, para que esas prácticas no se conviertan en un ritualismo vacío, debemos poner el corazón a tono con lo que hacemos. Debemos sentir con la Iglesia, para que después, al obrar con la Iglesia, nuestros gestos tengan pleno sentido.

    Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nuestros pecados han expulsado al Verbo encarnado de la faz de la Tierra clavándolo en una cruz. Estamos tristes, lloramos, y no comemos, porque nuestro dolor no admite más consuelo que el de la Misericordia divina.

    Toma nota: si quieres ayunar bien, mira hoy hacia la Cruz. Mírala con amor y dolor. Implora la gracia de una verdadera compunción. Ayuna desde esa santa tristeza, y tu ayuno será un grito que, unido al de Cristo, rasgará las nubes.

    En cuanto a la abstinencia de carne de los viernes de Cuaresma… Es un gesto sencillo, que todos podemos hacer sin excesivo esfuerzo, y que, por eso, tiene la virtud de unirnos a todos en la misma mortificación. No es, por tanto, ninguna tontería. Nos hace Iglesia y nos une a la Iglesia. Guarda bien esa abstinencia.

(TC00V)

“Cristo