Liber Gomorrhianus

5 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

Viaje a lo escondido

cuaresma    Hoy comienza un tiempo apasionante. Si te dicen que es triste, no lo creas. Hay, desde luego, tristezas santas en Cuaresma, pero, por santas, son tristezas alegres.

    El tiempo que hoy comienza es una estancia de cuarenta días en el Desierto, a solas con Cristo. Es un gran retiro de dos amigos que buscan la intimidad para conocerse. Eso harás en Cuaresma: conocerlo y conocerte.

    No te confundas: no es necesario que pidas la baja en el trabajo. Seguirás haciendo lo mismo de siempre, pero tus ojos, en lugar de andar pendientes de lo que ocurre fuera, estarán fijos en lo que sucede dentro, en lo escondido.

    Tu limosna quedará en secreto… Reza a tu Padre, que está en lo escondido… Que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido… Allí vamos, a lo escondido. Pero lo escondido está dentro, en el alma. Son días de recogimiento.

    Allí, en lo escondido, ofrecerás tu vida en limosna. Allí orarás, y te escuchará Dios. Allí ayunarás, y te alimentarás de su Palabra. Y, desde esta página, procuraremos irte proporcionando alimento, como los cuervos a Elías, para que no tengas que salir, si no quieres.

    ¡Vamos!

(TC0X)

“Cristo