Liber Gomorrhianus

1 Marzo, 2014 – Espiritualidad digital

El Reino de Dios, los niños, y el confesonario

el que no acepte el Reino de Dios como un niño    ¿Y cómo acepta un niño el Reino de Dios? Nos importa, puesto que Jesús ha dicho que el que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.

    Yo sé cómo acepta un niño el Reino de Dios, y me conmuevo mucho cada vez que lo compruebo. Cualquier sacerdote que confiese a niños sabe de lo que estoy hablando. El niño se acerca, baja la cabecita, y te habla con sencillez: «he desobedecido a mis papás, no he hecho los deberes, he mentido y he insultado a mis hermanos». Punto. Total: 45 segundos y ni una excusa, ni una acusación al prójimo, ni un rodeo para llamar a las cosas por su nombre. El sacerdote no tiene más remedio que sonreír y gastar alguna broma, para después imponerle una penitencia de su estatura.

    Se acercan personas mayores, te explican con detalle todos los pecados… de su familia. Y, al final, te dicen: «yo no quiero enfadarme, pero…» Total: veinte minutos, más pecados acumulados durante la confesión, el sacerdote cansado y el penitente que se marcha criticando al sacerdote porque no le ha dado la razón.

    El que no acepte el Reino de Dios como un niño…

(TOP07S)

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