Liber Gomorrhianus

22 Febrero, 2014 – Espiritualidad digital

Es la piedra la que importa

sobre esta piedra edificaré mi Iglesia    Las palabras de Jesús sobre esta piedra edificaré mi Iglesia no son bien entendidas hoy. Cristo es el gran proscrito de los medios de comunicación, y, al desterrar su recuerdo e ignorar su obra, olvidamos que fue Él quien llamó «Pedro» a Simón. Los focos y los flashes se centran en Simón, y Pedro queda tan desterrado como Cristo. Queremos papas mediáticos, generadores de «trending topics». Buscamos a Bergoglio como habíamos buscado a Ratzinger o a Wojtyla…  Simón está de moda, mientras Pedro pasa inadvertido.

    Pero olvidamos que, cuando Jesús cambia el nombre de Simón, Simón muere y nace Pedro. La piedra, la roca sobre la que es edificada la Iglesia, es Cristo mismo. Y Cristo está por encima de los pecados de Simón, de sus forma de expresarse, o de su edad, del mismo modo que las letras que ahora lees importan más que las pulgadas del monitor o del smartphone en que lo lees. Del Papa Francisco no me importa lo que lo hace diferente a los demás papas. Me importa lo que lo une a los demás papas, y, a través de ellos, a Cristo: la Fe en la que Dios me confirma a través de él.

(2202)

“Cristo