Liber Gomorrhianus

21 febrero, 2014 – Espiritualidad digital

Cerraré los ojos

cerraré los ojos    Dice Jesús: El que quiera venirse conmigo… Y quizás, quien no lo conoce, podría preguntar: «¿A dónde? ¿Dónde vas a llevarme, si voy contigo?». Sin embargo, quien lo conoce no preguntará nada. Simplemente dirá que sí.

    No me importa, Jesús, dónde me lleves. Porque el ir contigo es ya mi meta. Teniéndote a mi lado, no quiero nada más. ¿Acaso el Cielo no consiste en estar contigo, en abrazarte y no soltarte por los siglos? ¿Y puede desearse algo mayor que el Cielo? Pues así, Jesús, aún en la Tierra, si voy contigo ya gusto el Cielo. Y tan sólo la distancia que aquí me pueda separar de Ti me mueve a desear algo mejor: acortarla, estar más cerca aún. Es el cometido de mi vida.

    Por tanto, elige Tú dónde vamos, que a mí poco me importa mientras no me separe de Ti. Si quieres llevarme al Tabor, allí gozaré de tus delicias. Si quieres llevarme al Gólgota, allí recibiré tu Amor, compartiré tus llagas, y gozaré mi Cielo. Y si quieres que visitemos ambos antes de llegar a Casa, cerraré los ojos, oleré tu piel junto a mí, y, cuando hayamos llegado, me avisas y me despiertas. ¡Jesús!

(TOP06V)

“Cristo